30/09/2026
Alquilar una vivienda a tu cónyuge o a un familiar hasta el tercer grado se rige por las mismas normas civiles que alquilar a cualquier persona. Lo que cambia es el IRPF, y puede costarte varios miles de euros.
Si alquilas a un tercero y el rendimiento te sale negativo, compensas esa pérdida con otras rentas. Si alquilas a un familiar, no puedes bajar de una renta mínima (2% o 1,1% del valor catastral, según si está revisado), aunque el resultado real sea negativo.
Caso real: vivienda de 280.000 €, valor catastral 160.000 €, gran parte financiada con hipoteca.
→ Alquilada a un familiar: 1.440 € de cuota.
→ Alquilada a un tercero: -1.260 € (reduce tu tributación).
Diferencia: 2.700 €, solo por quién vive en la vivienda.
Si tienes pensado alquilar una vivienda muy hipotecada a un familiar, calcula esto antes de firmar.
¿Tienes dudas? Hablamos.